La ministra lamentó que el gobierno nacional “mantiene techos presupuestarios de 2023 porque lleva dos años sin aprobar un nuevo presupuesto”. Los 2.800 millones de pesos que transferirá este año a La Pampa representan menos del 1% de la inversión educativa.
El Ejecutivo Nacional participa apenas con el 0,6% del presupuesto educativo provincial, reveló Marcela Feuerschvenger. En diálogo con Radio Noticias (FM 9.5), la ministra de Educación de La Pampa, recordó que “mantenemos los techos presupuestarios de 2023” y detalló que “este año el gobierno nacional aportará 2.800 millones de pesos a través de sus programas, cifra que no alcanza a cubrir el 1% de la inversión destinada por la provincia”.
Según la funcionaria, dentro de inversión que realiza La Pampa continúan activos los programas nacionales Comedores Escolares, Hora Más, Inef y Programa de Alfabetización. “Aún no nos liquidaron los meses de enero y febrero de este año, pero la provincia decidió adelantarlos “porque están destinados a salarios, que ya habíamos pagado”.
Feuerschvenger explicó que en lo que va del año “todavía no llegaron recursos de los Comedores Escolares” e informó que “esta semana nos transfirieron los fondos de Inef correspondientes a 2024”. En cuanto al resto de los programas, “han llegado las resoluciones, pero los techos siguen siendo los mismos de 2023, porque durante esta getión no se aprobaron los presupuestos de 2024 y 2’025”.
“Muy pocos hablan”.
Consultada sobre la posibilidad de que el Consejo Federal de Educación resulte caja de resonancia para las dificultades de las provincias frente a los recortes presupuestarios, la ministra aclaró que ese espacio “no funciona como en otras épocas, cuando se discutían las problemáticas” y denunció que “la mayoría de los ministros provinciales no habla y somos muy pocos los que exponemos la realidad”.
De todos modos, consideró que la razón por la que mantienen silencio es que “no tienen margen de maniobra”. Muchos ministros de Educación “fueron diputados y senadores antes de asumir en el área provincial y cuentan con suficiente autoridad e idoneidad”, aunque no formulan cuestionamientos.
Y reveló que “esta semana aprobamos en el Consejo un documento denominado RAS, que expone un reconocimiento de saberes para la modalidad de jóvenes y adultos”. El texto había sido “elaborado en 2011, pero pasaban las gestiones y no se aprobaba”. La ministra recordó que “en La Pampa ya veníamos haciendo un reconocimiento de saberes adultos, pero ese documento original incluía principios de justicia social, en un marco de derechos”. El año pasado la Casa Rosada “mandó una versión muy retocada y desde mi banca de pampeano le puse palabras durante tres consejos federales”.
Añadió que “acá todos conocemos el posicionamiento de nuestro gobernador y, además de llevarlo adelante en nuestras políticas provinciales, lo trasladamos al espacio nacional, pero la verdad es que en el Consejo Federal se reproduce el contexto nacional actual”.
Igualdad.
Consultada sobre un relevamiento recientemente divulgado que desnuda la creciente desigualdad entre establecimientos públicos y privados, respondió que “ese informe de Argentinos por la Educación se realiza en función de exámenes PISA, que en La Pampa solamente involucran a dos instituciones”, y explicó que precisamente en nuestra provincia “resulta exactamente a la inversa, porque el 83% de la población asiste a escuelas públicas”.
Mientras tanto, durante los últimos dos años reveló que se incrementó “en 8 puntos la matrícula estatal y transferimos 13 colegios privados de oferta única a la esfera pública”. Además, explicó que los colegios privados de La Pampa “están subsidiados por el Estado provincial”. De este modo, “la realidad es muy distinta en nuestra provincia, donde además aumentamos en seis puntos la cobertura”
El uso de celulares.
Una problemática muy actual en los sistemas educativos está referida al uso de teléfonos celulares dentro de los espacios académicos. La ministra recordó que “en 2017 La Pampa implementó su primera resolución referida al uso pedagógico de los teléfonos celulares, una cuestión que ya veníamos regulando pero que durante la pandemia cambió radicalmente su contexto, porque el celular pasó a ser una herramienta esencial”.
Al reanudarse la actividad presencial “sabíamos que debíamos trabajar sobre eso y elegimos el camino más largo y difícil, que es la responsabilidad en el uso, porque estamos convencidos de que dará resultado”. Según Feuerschvenger, este abordaje “está muy vinculado a los acuerdos escolares de convivencia, que tienen mayor peso en la secundaria porque es un contexto más complejo, con otra problemática dentro del aula, y lo abordamos también desde las políticas de cuidado”.
El celular es “una herramienta pedagógica” y la prohibición de usarlos en las escuelas “sería el camino más corto y sencillo, pero nosotros preferimos trabajar sobre la responsabilidad en el uso, con acuerdos que establecen las aulas y las instituciones, y promoviendo el respeto de esos acuerdos entre adultos y chicos: es el camino más largo y difícil, pero creemos que por ahí llegaremos a mejor puerto”, aseguró.
Libros y pantallas.
En este contexto, los libros y las pantallas no resultan cuestiones contrapuestas sino elementos complementarios. “Si bien actualmente se utilizan más para alfabetización y educación primaria, siempre hemos promovido los libros impresos, la lectura, la escritura y el uso de bibliotecas”. Feuerschvenger advirtió que “no implementamos una política de país escandinavo, pero tenemos claro que la IA ya está en nuestras vidas y no podemos desconocerla. Debemos encontrar un justo equilibrio entre la tecnología, los libros y el uso responsable de los dispositivos. Eso requiere formaciones docentes continuas porque los contextos así lo están exigiendo: no vamos a prohibir el celular en el aula porque ya dijimos que es una herramienta pedagógica, pero sí regularemos su uso, así como sostendremos los libros porque siguen siendo necesarios y la lectura nos transporta a lugares increíbles”.
Frente a tantos desafíos “la tarea docente se vuelve cada vez más compleja, pero nos consta que los pampeanos se preparan todos los días para enfrentar estas situaciones, y así vamos desarrollando políticas de cuidado junto a las familias, gestionando acuerdos de convivencia y promoviendo la mediación escolar para afrontar este momento que nos toca vivir”, concluyó.
Horario escolar ampliado.
En la actualidad, casi todas todas las instituciones educativas de La Pampa funcionan con alguna ampliación del horario escolar, desde las escuelas hogar que todavía perduran hasta aquellos establecimientos que implementan Vértice Educativo, el programa provincial que absorbió todas las políticas educativas nacionales.
“Tenemos jornada simple, jornada completa, jornada extendida de 5 horas, escuelas hogar y ampliación de tiempo escolar mediante Vértice Educativo”, resumió Feuerschvenger.
Según un listado de establecimientos educativos al que accedió LA ARENA, en La Pampa hay 21 escuelas hogar, 44 escuelas de jornada completa, 45 escuelas con jornada extendida y 201 establecimientos con ampliación del tiempo escolar a través de Vértice Educativo (90 de nivel primario, 65 de secundario y 46 salas de nivel inicial).
(La Arena)