«Ante la situación económica financiera actual, se hace necesaria la finalización y cierre de las obras en las cuales se torna inviable su ejecución por las razones expuestas», admitió el titular de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy, en la nota que le envió este viernes a todas las gerencias de la repartición y a la que accedió en exclusiva LPO.
El funcionario que responde al ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, ordenó dar de baja todos los contratos cualquiera sea la modalidad, ya sea «por terminación de obra, limitación y/o rescisión de mutuo acuerdo». De esta manera, las ya muy deterioradas rutas nacionales agravarán su deterioro al punto de volverse intransitables, como de hecho ya está pasando con varias de ellas.
Según la circular, se deberán anular no solo los contratos de reparación y construcción de carriles sino también todos los servicios como el mantenimiento de la iluminación en cruces, de las banquinas o cortar el pasto. Esto pone a los funcionarios a tiro de demandas penales por posibles accidentes y víctimas fatales.
Resulta necesario arbitrar los medios para proceder al cierre de los contratos de obra pública bajo cualquier Sistema de Gestión», señala el escrito y hace una recomendación de proceso administrativo para evitar juicios.
«A los efectos de hacer más efectivo y eficiente el sistema de obras públicas, evitando litigios administrativos y judiciales, se deberán impulsar las distintas tramitaciones por terminación de obra, limitación y/o rescisión de mutuo acuerdo», agrega la circular y le pide a los gerentes que se rijan por el Proceso N° 24 de Vialidad Nacional, el reglamento y flujograma que rige a la dependencia.
«La nota en la que informan a toda Vialidad que cortan todos los contratos de obras de todo tipo significa dejar abandonadas todas las rutas. La orden a todos los gerentes es el de cortar con toda modalidad, rescindiendo, achicando, ajustando, o sea, dejar a las rutas sin mantenimiento», advirtió a LPO un alto funcionario de Santa Fe preocupado por la situación.
La provincia por donde se exporta el grueso de la cosecha argentina, tiene sus accesos a los puertos detonadas. Con un agravante: el gobierno de Milei no los repara, pero tampoco los cede a la provincia para que afronte las obras con sus propios recursos. Esto se repite en varias provincias. «No quieren ceder las rutas porque están atrás del negocio de las concesiones», explicó a LPO un ministro de una de las provincias afectadas.
El gobierno libertario después de casi un año y medio de no hacer nada, anunció que entregaría todos los caminos a concesiones privadas, pero las licitaciones se siguen demorando. De hecho, Marcelo Campoy asumió al frente del organismo a mediados del año pasado tras la salida del cordobés Raúl Bertola con terminales en Schiaretti y Diego Santilli.
Nunca quedó claro las causas por las cual Bertola dejó el cargo, pero según fuentes del organismo, estaba incómodo con los contratos de servicios que en ese momento se firmaron a mansalva apenas había asumido Milei y las gerencias se iban llenando con militantes libertarios.
(La Política Online)